Documentos archivados en 11/2009

Jack Welch y la gestión de personal

Ganando

En la nota anterior hablamos acerca de lo que se debía tener en cuenta al momento de contratar personal. Ahora que lo tenemos ¿cuál es la mejor manera de gestionarlo?

Jack Welch pasó a lo largo de su vida en General Motors por varios puestos y divisiones, pero él reconoce que lo que mejor supo hacer era gestionar al personal.

Como siempre, Welch realiza un listado con aquellos puntos que el considera trascendentales y que desarrollamos a continuación:

1) Elevar el área de Recursos Humanos a una posición de privilegio.

Welch se pregunta por qué motivo la dirección de RRHH no ocupa un lugar de privilegio en las empresas, como si lo hace la dirección financiera?

Puedo decirles, que a pesar de ocupar un cargo en el área financiera de una empresa, no concibo que ésta no tenga un departamento de RRHH, un jefe de personal o como quiera llamárselo (depende de las características de cada empresa). Es más, puedo decir que durante dos años luché para que en mi empresa se contratara un responsable de RRHH, hasta que un día lo conseguí. Y la diferencia entre tener una persona que se encargue del personal y no tenerla, es abismal. Al igual que las demás personas de la empresa, el encargado del personal se paga varias veces sólo con su trabajo y con todo lo que evita a futuro.

Suele no dársele la importancia que tiene, por la razón de que quizá esa relación costo – beneficio no es tan medible, no se ve quizá reflejado en un aumento de ventas o en el ahorro de costos. Permítame decirle que los que no lo ven es porque están haciendo las cuentas mal.

¿Cuáles son las principales tareas que tiene aquella persona encargada del personal? En primer lugar, debe escuchar las opiniones de todos, en segundo lugar debe mediar en las diferencias internas y por último debe ayudar a la empresa a encontrar líderes y lograr que los funcionarios hagan carrera dentro de la empresa.

Un buen responsable de personal, sabe que no puede estar ni del lado de la empresa, ni del lado de los trabajadores. Debe entender a unos y a otros e intentar que las posiciones de ambos se acerquen cuando hay diferencias.

Debe ser muy claro a la hora de exponer las buenas como las malas noticias, debe saber escuchar y por sobre todo debe ser un celoso guardián de la información con la que cuenta.

2) Utilizar un sistema de evaluación estricto y no burocrático.

Lo peor que le puede pasar a un funcionario, como ya lo hemos dicho en anteriores notas, es no saber cómo está desarrollando sus tareas. Muchas veces cuando se le da una evaluación a un funcionario, es porque ya es demasiado tarde: se le cuenta todo lo que hizo mal y se lo despide.

Para evitar estas situaciones, las empresas deben realizar evaluaciones de personal una o dos veces por año.

Deben ser evaluaciones simples, de no más de una hoja, marcando lo que hizo bien pero también en que puede mejorar (ni una ni la otra solamente). Las apreciaciones deben ser claras, sin palabrerías que no llevan a ningún lado. Y por sobre todo deben ser cara a cara.

Un gerente de RRHH me dijo una vez que la mejor forma de encarar una evaluación, es empezar con lo bueno, seguir con lo que se puede mejorar y terminar nuevamente con algo bueno. De esa forma la persona al irse no se queda con una mala impresión. Por supuesto que si son todas malas noticias, es más difícil intentar suavizar las cosas.

Una buena evaluación también tiene que conseguir que aquellos que evalúan puedan obtener de las personas evaluadas, nombres de compañeros que en el caso de que sean ascendidos, puedan ocupar sus puestos. Por supuesto que esto debe hacerse con la mayor discreción posible.

3) Crear mecanismos efectivos para motivar y retener al trabajador.

Jack Welch debe tener una fortuna bastante importante en el banco. Sin embargo, dice algo que es cierto. Todos trabajamos por plata, algunos se contentan con más, otros con menos.

Es muy lindo que a uno se lo evalúe de gran forma y que se le diga que es un excelente trabajador y que tiene un futuro brillante. Pero las personas quieren ser motivadas y que eso no quede solo en palabras.

Muchas veces se piensa que con el simple reconocimiento, la persona quedará contenta. Pero no es así. Ya sea con formación o ya sea con una mejora en el sueldo o un bono a fin de año, las personas quieren que se les reconozca su trabajo de alguna forma.

Y estoy de acuerdo y creo que es un tema muy interesante para tratar en notas posteriores, que las personas deberían trabajar al máximo solo por el hecho de haber sido contratadas y que cobren su sueldo. Sin embargo también estoy de acuerdo que se debe de reconocer el esfuerzo.

“Una empresa triunfadora no permite que sus buenos empleados se marchen por falta de reconocimiento, sea financiero o de otro tipo”

4) Afrontar las relaciones problemáticas: con los sindicatos, los empleados brillantes, aquellos que se sienten desmotivados o los conflictivos.

Toda empresa pasa, al igual que las familias, las relaciones con amigos, momentos críticos. Éstos pueden darse ya sea con los sindicatos, con empleados que son brillantes y que creen se pueden llevar todo por delante, se puede dar con empleados que están tan desmotivados que terminan siendo una carga para la empresa o incluso con empleados conflictivos que contagian al resto de sus compañeros.

En el caso de los sindicatos, una buena forma de empezar es tratar de conocer a las personas antes que nada. La primera reunión no tiene porque ser en una mesa de negociación, tiene que ser antes.

Llegado el momento, la empresa debe haber sido clara en cuáles son sus valores, su forma de conducta, sus políticas. Es decir, tiene que dejar claro que es lo que negociaría y que es intocable.

En el caso de los empleados brillantes, éstos saben que tienen mucho poder en una empresa, y terminan creyendo que son “la empresa”. Cuando uno de estos empleados se va, porque consigue un mejor trabajo por ejemplo, queda en el ambiente una situación rara, tensa, de miedo.

En estos casos los directores de la empresa deben dar un mensaje inmediatamente: antes de que pasen 8 horas debe haber sido nombrado el sustituto de esa persona. Nadie, ninguno de nosotros, es insustituible.

Por supuesto que esto lo puede hacer la empresa que haga buenas evaluaciones de personal y que sepa quien es la persona adecuada para ese puesto que quedó vacío. No se puede iniciar el proceso de reemplazo cuando una persona se va, las empresas tienen que tener un plan b e inclusive un plan c para que no los agarre desprevenidos.

En cuanto a los empleados conflictivos, todos los conocemos, son aquellos que se oponen a todo, hablan mal de la empresa y causan problemas sólo para sentirse importantes.

Una buena empresa, logra parar esto a tiempo con una evaluación severa. Si esto no revierte la situación, no queda otra que la persona se busque otro trabajo.

5) Cuidar al 70% intermedio de la empresa como si fuera el cuerpo y alma de la misma.

Como recordarán en notas anteriores hablamos de una de las políticas de Jack Welch que diferenciaba a su personal con un método denominado 20-70-10. El 20% superior correspondía a empleados brillantes, el 70% intermedio a personas que no se destacaban pero tampoco eran malos empleados, y un último 10% que salvo contadas excepciones terminaba yéndose.

El tema es que dentro de ese 70% intermedio, también hay un 20-70-10. Por eso es que, como el 70% de la empresa es un numero grande, se debe de tener mucho cuidado con estas personas, porque podrían sentirse desmotivadas por no pertenecer al 20% superior, pero también están a un paso del 10% inferior.

Hay que pensar que los futuros líderes de la organización son grandes trabajadores que hoy están en ese 70% intermedio.

6) Diseñar el organigrama para que sea lo más llano posible, y queden en claro las jerarquías y las responsabilidades de cada uno.

Uno de los aspectos más problemáticos es cuando nadie sabe que debe hacer, ni a quien responde, ni quien le marca el trabajo.

Lo primero que debe hacer un responsable de personal es armar un organigrama coherente, simple y que sea entendible para todos.

Lo peor que puede hacer es armar un organigrama que tenga tantos escalafones que la empresa se torne burocrática hasta para comprar agua mineral.

El no tener en claro un organigrama y las tareas que desempeña cada uno en su puesto de trabajo suele darse en empresas que crecen tan rápido que no tuvieron tiempo de organizarse. Déjenme decirles que si no lo hacen a tiempo la empresa va a crecer desorganizadamente y en algún momento, eso se paga.

No hay un organigrama que sirva para todas las empresas, cada una lo ajustará de acuerdo a su industria, forma de trabajo o lo que fuere, pero nuevamente: tiene que ser simple y claro para todas las personas.

Gestionar personal no es fácil. Si usted tiene una empresa de 300 personas, va a tener 300 situaciones distintas, 300 problemas que resolver. Si usted no tiene plata en la caja para pagar las cuentas y está endeudado a más no poder, su empresa no va a funcionar. Si usted no tiene una buena gestión de personal, quizá tarde más en caerse, pero tarde o temprano también caerá.

Lea aquí la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta parte de esta serie.


Escribe el Lic. Ignacio Brignoni para el área de Consultoría Organizacional de ATA&S.

2 comentarios 23/11/2009

Nuevos decretos: Pasillos y zonas de paso + Obras de construcción y su trazabilidad

    • El 14 de octubre de 2009 pasado se aprobó un nuevo decreto (aún sin numerar), referente a la modificación del Decreto 406/88 (artículos 10, 12, 13 y 16 del Título II, Cap. V, “Pasillos Y Zonas De Paso“), en la redacción dada por el Art. 41 del decreto 499/2007, de 17 de diciembre de 2007.
    • cascoEl 19 de octubre de 2009 pasado se aprobó un nuevo decreto (aún sin numerar), referente al “Registro Nacional de Obras de Construcción y su Trazabilidad“.

      Brindaremos más información tan pronto como la tengamos.

      Comentarios 12/11/2009

      Ayúdenos a ayudar – resultados de octubre

      ayuda_manoLa primera campaña apunta a conseguir una silla de ruedas para la esposa de un funcionario de un cliente de nuestra asesoría.

      Como recordarán, el mes de septiembre pasado llevaba recolectados 530.000 (quinientos treinta mil) boletos de CUTCSA. A fines de octubre ya contaba con 720.000 (setecientos veinte mil), pero aún faltan varios para alcanzar 1.000.000 (un millón) de boletos.

      Nuestra asesoría entregó el pasado 28 de octubre los boletos que recibimos de parte de todos aquellos clientes y amigos que se “animaron a ayudarnos a ayudar”. El funcionario quedó muy agradecido, por lo que queremos hacer llegar a ustedes el agradecimiento de su parte por tal acción.

      Comentarios 10/11/2009

      Jack Welch y la contratación de personal

      Ganando¿Qué única pregunta haría en una entrevista para decidir a quién contratar?

      Esa fue una de las preguntas que le hicieron a Welch en una de sus presentaciones y que lo dejó según él mismo “perplejo”.

      Contratar buenos funcionarios es algo muy complicado, uno puede tener la mejor estrategia, la mejor comunicación, la mejor tecnología, pero si no se cuenta con el personal adecuado en el lugar adecuado, todo lo demás pierde sentido. Por eso es tan importante hacer un buen proceso de selección para quedarnos con los mejores valores. Recuerde que si usted los tiene en su empresa, significa que sus competidores no los tienen.

      Welch plantea una serie de etapas o pruebas para saber a quien contratar.

      En primer lugar deben realizarse “Tres pruebas decisivas”:

      • Saber si el candidato posee integridad. Las personas integras dicen la verdad, mantienen sus palabras, se hacen responsables de sus actos, admiten errores y los solucionan. No es facil darse cuenta si alguien posee o no integridad, o si es la suficiente. En realidad hay mucho de instinto en esta materia.
      • Saber si el candidato posee inteligencia. El candidato debe poseer cierto nivel intelectual, capacidad para aprender rápidamente, entre otras cosas. Según Welch no hay que confundir inteligencia con formación académica. La formación académica no es sinónimo de inteligencia.
      • Saber si el candidato posee madurez. Algunos rasgos para darse cuenta es si la persona soporta la presión, puede manejar el stress, y cuando las cosas resultan bien manejarlo con humildad y alegría. La madurez no es sinónimo de la edad del candidato.

      La segunda etapa es “El esquema de las 4 E y una P“:

      • Energía positiva: Un candidato debe disfrutar lo que hace, disfrutar de los cambios, levantarse cada mañana con ganas de ir a trabajar.
      • Energizar a los demás: Personas que animan a otras personas a mejorar, a rendir más, a realizar mejor su trabajo, que saben comunicarse, que logran definir los objetivos con simplicidad.
      • Entereza: En este caso la entereza se refiere al valor de tomar decisiones. Muchas personas suelen mirar los asuntos desde todos los ángulos posibles y no se definen a tomar una decisión. Dejan pasar el tiempo intentando que éste los ayude a encontrar esa solución mágica. Sin embargo (y si bien algunas veces es bueno no tomar decisiones a las apuradas) tampoco uno puede esperar a tomar una decisión esperando tener la totalidad de la información. Esos tiempos de espera, suelen ser fatales para las empresas y los empleados. Y esos tiempos de espera sin motivos suelen ser fatales para muchos jefes.
      • Ejecutar: es decir, hacer el trabajo. Una persona podrá tener todas las demás características, pero si no hace el trabajo, sino ejecuta las acciones no esta capacitada para entender que el triunfo es una cuestión de resultados.
      • Pasión: Aquellos que poseen esta característica quieren el éxito de la empresa, de sus superiores, de sus compañeros y el suyo propio. Generalmente las personas con pasión por su trabajo suelen apasionarse en todas las actividades de su vida.

      Estas dos primeras pruebas son básicas para contratar personal para cualquier cargo de la empresa, pero si usted va a contratar un cargo alto, un líder, tiene que ver en la persona otras características. No se olvide que no todos están capacitados para estar ahí arriba.

      • Autenticidad: Los líderes no pueden tener ni un gramo de falsedad. Deben ser para el resto de sus colegas o para las personas que trabajan con ellos, una persona absolutamente autentica. Estas personas caen bien, a pesar que muchas veces tomen decisiones impopulares. Eso sucede porque la gente confía en ellos, y por sobre todo, ellos confían en ellos mismos.
      • Capacidad de anticipación: Muchas personas en las empresas saben leer el mercado. Esto es saber que va a suceder. Pero muy pocas tienen la habilidad de anticipar lo impensado. Aquello que nadie nunca se lo hubiera imaginado, estas personas logran anticiparlo. Son grandes negociadores, porque siempre saben que paso va a dar su eventual oponente.
      • Rodearse de personas más inteligentes: Cuando un buen líder tiene un problema por delante, lo mejor es estar rodeado de personas inteligentes, y que esas personas puedan darle diferentes visiones de la situación. Por más que el líder pueda sentirse un estúpido frente a los demás, es la única forma de conocer todas las ideas acerca del tema.
      • Resistencia: Un buen líder es aquel que se cayó algunas veces y supo volver a levantarse. Welch dice que siempre prefería contratar personas que habían tenido un par de estas caídas y habían demostrado que se pudieron recuperar. El mundo empresarial hace que todos en algún momento caigamos, lo importante es volver al ruedo.

      Para terminar con el asunto de la contratación, algunos consejos que da Welch:

      • No base su decisión únicamente en una entrevista.
      • Deje que la persona sea entrevistada por varias personas de la empresa, siempre hay alguien con habilidades para darse cuenta del tipo de persona que es el candidato ya sea por un apretón de mano, una sonrisa, una pregunta clave.
      • Plantee preguntas difíciles, exagere las presiones y los objetivos, si al candidato no se le mueve un pelo en las respuestas, no lo contrate. Confíe más en aquellos que hacen preguntas acerca de esos objetivos (plazos, recursos, etc).
      • No nos quedemos con las buenas referencias. Investiguemos.
      • No contrate a ningún candidato que no tenga energía positiva y que no sepa transmitirla a los demás. Las otras dos E pueden ir desarrollándose y formándolas.
      • Contrate personas que tengan potencial de desarrollo. No tome una decisión por la premura de resultados inmediatos.
      • No contrate a alguien para el que será el último trabajo de su carrera, a menos que sea un cargo muy alto dentro de la empresa

      Por último, Welch tuvo dos años para pensar la pregunta con la que empezábamos esta nota. Si tuviera solamente la oportunidad de hacer una pregunta para contratar a una persona, ésta sería acerca de sus trabajos anteriores y el motivo por el cual los dejó y llevó a la persona a buscar otro trabajo. ¿Fue por el jefe, por el salario, por el equipo, el ambiente? Esa pregunta revelará mucho acerca de la persona.

      Toda persona que se contrate debe ser íntegra, inteligente y madura. El siguiente paso es que posea energía positiva, que sepa transmitirla a los demás, que sepa tomar decisiones, que logre resultados y que tenga pasión por su trabajo. Para cargos superiores busque además personas autenticas, personas que sepan anticipar lo impensado, personas que sepan rodearse de otras más inteligentes y por último personas que a pesar de caerse pudieron levantarse nuevamente.

      Todo eso hará que tenga un triunfador en su empresa.

      Lea aquí la primera, segunda, tercera y cuarta parte de esta serie.


      Escribe el Lic. Ignacio Brignoni para el área de Consultoría Organizacional de ATA&S.

      Comentarios 05/11/2009


      Información por Tema

      Información Reciente

      Calendario

      noviembre 2009
      L M X J V S D
      « oct   dic »
       1
      2345678
      9101112131415
      16171819202122
      23242526272829
      30  

      Sitios de Interés