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Para lograr la eficacia indispensable, el conductor debe practicar las siguientes normas mentalmente hasta que lleguen a formar parte de su repertorio de hábitos, de tal manera que a cualquier acción de peligro se oponga la reacción adecuada, con el mismo automatismo con que en su conducción normal cambia la velocidad del vehículo o gira el volante.
Las decisiones preparadas deben constituir la base fundamental de la idiosincrasia del buen conductor.
1. Si sus frenos fallan
Bajando una cuesta, su vehículo empieza a ganar velocidad. Usted pisa el pedal del freno a fondo, sin que ejerza el menor efecto en la acción del frenado. El vehículo adquiere mayor velocidad cada vez.
Lo que se debe hacer:
Accionar intermitentemente el pedal del freno. Hacerlo rápida y frecuentemente. Con el freno de mano, actuar de manera progresiva y rápida, pero NO violentamente.
Cambiar enseguida a una velocidad menor, para aprovechar la acción frenadora del motor, acelerando incluso brutalmente.
Si es absolutamente preciso, desvíese con el coche fuera de la carretera, hacia el lugar que le parezca más blando. Es preferible dañar el coche que dejarlo rodar sin frenos, exponiéndose a un grave accidente.
2. Si un neumático revienta
Está circulando usted a gran velocidad en línea recta. De pronto oye un estallido, seguido de un fuerte tirón del volante. Es casi seguro que un neumático ha reventado.
Lo que se debe hacer:
Calma, no se asuste, no apriete los frenos.Sujete firmemente el volante con las dos manos y gire lo necesario para mantener recta la dirección del vehículo. Continúe con el pie en el acelerador, pero levántelo con suavidad. No lo retire bruscamente.
Deje que el motor vaya reteniendo el coche y cuando éste haya perdido velocidad, accione el freno poco a poco. Apártese de la carretera, si es posible, para cambiar el neumático.
3. Si su coche patina
Por una carretera de pavimento húmedo, usted conduce a gran velocidad (cosa que no debe hacer). Observa un bache y gira el volante para evitarlo. Su vehículo empieza a patinar.
Lo que se debe hacer:
No toque el pedal del freno, ni levante el pie del acelerador. Gire enseguida el volante en la misma dirección en que se mueven las ruedas traseras al deslizarse (sí la parte trasera del vehículo patina hacia la izquierda, gire el volante también hacia la izquierda). Tan pronto como el coche empiece a enderezarse, gire el volante en dirección opuesta, para evitar un nuevo patinazo en sentido contrario. Afloje ligeramente el acelerador, pero no retire el pie bruscamente. Cuando haya corregido el patinazo y asegurado la tracción, disminuya la velocidad frenando suavemente.
Si entonces le patinaran las cuatro ruedas del vehículo, suelte el freno para permitir la rotación de las mismas. Aplique después del freno con presión gradual, para evitar el blocaje.
4. Si un coche en dirección contraria viene a su encuentro
Conduce usted por una carretera de doble circulación. Otro coche que viene en sentido contrario, hace un zigzag y se proyecta directamente hacia su automóvil. Posiblemente el conductor se ha dormido o está embriagado.
Lo que se debe hacer:
Pulse fuertemente la bocina y encienda sus faros. Si el otro conductor no reacciona ante estas señales, gire rápidamente a su derecha, aunque se salga fuera de la calzada.
Cualquier maniobra, aún peligrosa, es preferible a un choque frontal, especialmente si el otro vehículo es más potente. Si se ve precisado a ello, oriente su vehículo hacia la cuneta, aunque vuelque o dé lugar a una colisión menor. Habrá evitado el peligro mayor.
5. Si su coche se incendia
Va conduciendo usted por una carretera cualquiera. Está bien cuidada y no tiene dificultades, por loque lleva la media de velocidad a la que está acostumbrado. De pronto, un olor característico y, luego, el humo o las llamas: su coche se ha incendiado.
Lo que se debe hacer:
Corte inmediatamente el encendido del motor y apártese a un lado de la carretera, frenando el coche. Sobre todo actúe con calma. Haga salir a todos los ocupantes del vehículo.
Quite la traba del capó y, sin abrirlo, a través del hueco que queda al frente, rocíe el motor con el extintor de incendios (que debe llevar siempre).
Es preferible no levantar el capó porque:
- al tocarlo se puede quemar las manos y
- la bocanada de oxígeno que entrará avivará el fuego, pudiendo avivar las llamas.
Luego de que crea tener controlada la situación, protegiéndose las manos, levante lentamente el capó para terminar de apagar el fuego. Si ya se agotó su extintor puede usar una manta, ropas, tierra o arena para sofocar el fuego. No eche nunca agua.
Es bueno que si va con un acompañante, éste llame al auxilio mientras usted hace este procedimiento.
Si el fuego se acerca al depósito de gasolina, aléjese rápidamente del coche para evitar los peligros de la explosión.
6. Si durante la noche se ve obligado a detenerse
Tal vez le haya ocurrido más de una vez que en plena oscuridad se ha visto obligado a detenerse.
Lo que se debe hacer:
Procure tener a mano, debajo de su asiento, un triángulo reflectante plegable, pues si lo lleva en la maleta del coche, perderá unos segundos preciosos, mientras lo busca.
Haga lo posible para apartar su coche al margen de la carretera, para repararlo o esperar la llegada de auxilio.
Sitúe el triángulo delante de su cuerpo, para protegerse, mientras va a colocarlo en el suelo, 30 o 40 metros detrás del coche.
7. Si el parabrisas de su coche se rompe
Desconfíe de la grava o de los guijarros pequeños, pues si, lanzados por las ruedas de otro vehículo, dan contra su parabrisa, pueden cuartearlo y volverlo opaco, quedándose usted sin visibilidad alguna en décimas de segundo. Este fenómeno suele ir acompañado de un fuerte ruido de explosión, similar al de un disparo, que puede además asustar al conductor y ocasionar un accidente.
Lo que se debe hacer:
Dé rápidamente, con las debidas precauciones, un fuerte puñetazo al parabrisas, abriendo así una ventana que le permita ver la carretera. Luego intente detenerse tan pronto como le sea posible.
8. Si un perro se cruza en la carretera
El mejor amigo del hombre es, sin embargo, enemigo de los automovilistas. Muchas personas se han matado o han resultado heridas a consecuencia de un viraje o frenazo, tratando de esquivar a un perro.
Lo que se debe hacer:
Como regla general, no se debe maniobrar ni frenar bruscamente para evitar a un perro u otro animal pequeño que se cruce en el camino. Mire a lo lejos a fin de localizar al animal con la mayor antelación posible y toque la bocina.
9. Si mientras un coche intenta adelantarlo a usted, otro automóvil viene en sentido contrario.
Un coche viene en sentido contrario al suyo en una carretera de doble dirección y entretanto, un conductor alocado e impaciente, con desprecio del Código y de su propia vida, intenta adelantarlo sin tener via libre.
Lo que se debe hacer:
Hágale señales con el brazo o con el intermitente, para que no continúe la maniobra. Si no obedece, puede usted hacer dos cosas:disminuir la velocidad o aumentarla.
Si está usted seguro de que el conductor que viene por detrás va a pasarlo, disminuya resueltamente la velocidad y apártese al margen derecho de la carretera, pues el automovilista que lo adelante tendrá tendencia a ponerse precipitadamente delante de usted con inminente peligro de choque de los tres vehículos. Si no ha terminado de adelantarlo y el coche de enfrente se acerca con rapidez, entonces lo más aconsejable es que usted pise el acelerador para dejarle espacio detrás de su vehículo.
10. Si ha entrado demasiada velocidad en una curva.
Viajando rápido de noche en una carretera desconocida, sin señal que le prevenga, se ve usted metido de pronto en una curva cerrada.
Lo que se debe hacer:
Pise el freno varias veces, Mientras toma la curva acelere ligeramente. Si ve que su coche empieza a patinar, al mismo tiempo que mantiene el pie derecho en el acelerador, pise el freno muy ligeramente con el pie izquierdo.
Manténgase en su banda. De noche disminuya siempre su velocidad, circulando a una media que le permita frenar siempre dentro del espacio visible. Esto es particularmente importante en las curvas, ya que sus faros alumbran en línea recta.
Fuente: FITAC
30/01/2009
Reglamentación del Convenio OIT 161, Servicios de Seguridad y Salud Ocupacional: obligación para todas las empresas públicas y privadas del Uruguay.
Tal cual estaba previsto, este convenio entraría en vigencia en el correr del año que viene (Ley o Decreto), por lo que se viene registrando un aumento notorio en la solicitud de Técnicos Prevencionistas.
Actualmente la realidad marca la falta de dichos profesionales para realizar tareas permanentes y en carácter interno en las empresas; por lo que recomendamos tener en cuenta la entrada en vigencia de este convenio y prever qué tipo de servicio se necesita en cada caso.
20/12/2008
- El pasado día 12 de mayo, entró en vigencia decreto que limita el peso de cargas manuales a 25 kilos.
- El mismo aplica a bolsas de pórtland, harina, azúcar, arroz, y aquellas que contengan productos de huerta.
- Se debe solicitar a los proveedores el acatamiento de dicho decreto.
- Aquellos que no cumplan, se les debe solicitar la fotocopia del proyecto presentado ante la IGTSS (Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social), donde se establecen las medidas que tomarán y el plazo en que las llevarán a cabo.
- Para aquellos casos en los cuales no puedan usarse medios mecánicos para el levantamiento, transporte y descenso de cargas, se debe prever la adquisición de fajas lumbares y la capacitación sobre el tema.
- Por último, téngase en cuenta la próxima aprobación de un nuevo decreto que limitaría aún más el límite de peso, diferenciando dicho límite entre hombres y mujeres.
26/05/2008
Anoche me fui a dormir con la imagen del joven trabajador que perdió su vida en una canalización a dos metros de profundidad. A eso le sumé las declaraciones que vi y oí en TV y radio, y el otro trabajador que también perdió su vida el viernes pasado.En lo que va del mes, según declaraciones en la prensa, van 4 trabajadores fallecidos por accidentes de trabajo sólo en febrero, sólo en 12 días.
Todos hemos escuchado el refrán “El Trabajo Es Salud”; que utopía, ¿verdad? Ese trabajo que supuestamente es salud, es quien nos la quita también.
No viene al caso ahora, ya que nadie le devolverá la vida a ese padre de familia, ni a los otros. Quizás dentro de un tiempo no sean más que datos estadísticos para la inmensa mayoría de nosotros; pero para aquellos que los conocieron, el vacío está y permanecerá.
Pienso como padre de familia, yo tengo esposa e hijo de tres años Tengo la necesidad y así lo hago, de cada día darles un beso y decirles que los amo. Cuántas veces ustedes al irse a trabajar, saludarán a sus seres queridos y les dirán “de tardecita nos vemos”, “de tarde jugamos”, “después hablamos y arreglamos”, “cuando vuelva tomamos unos mates”. ¿Qué ocurriría si no vuelven?
Esa idea me horroriza y me hace reflexionar en vos alta: ¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo dejaremos de asumir la responsabilidad que nos cabe a todos? Sí, a todos, a ustedes también, a cada uno de nosotros sin importar cargo, puesto, sueldo, título profesional o no. ¿Hasta cuándo las empresas seguirán viendo a la seguridad como un costo, como un gasto, como pérdida de tiempo?
¿Hasta cuándo quienes toman decisiones en este gobierno, discutirán por los escritos de un libro, por si patente única sí o no, defender el honor personal, tasa de circulación, etc., en vez de preocuparse por legislar aún más en Seguridad Laboral o Vial?
¿Hasta cuándo los dirigentes sindicales en los consejos de salarios se preocuparán más por los salarios que por las condiciones de trabajo? ¿De qué vale la pena ganar un mayor salario si pierdo la vida por él? ¿A caso ese aumento hace que de ocurrir un accidente mortal, se pueda comprar la vida?
No quiero ni contarles los trabajadores que al tener un accidente de trabajo o una enfermedad profesional, quedan incapacitados.
Sabían que muchos de ellos dependen de otra persona para poder hacer cosas diarias y “comunes” para nosotros (como lavarse los dientes, bañarse, comer, acostarse y todo lo que se imaginen).
Dicen que “hay que ver para creer”, por ello, para aquellos que no me creen, los invito a pasar por la policlínica del sanatorio del Banco de Seguros y la imagen que verán será dantesca.
Abogo, en lo personal, porque todos tomemos conciencia.
Abogo, en lo profesional, porque se trabaje con seguridad.
Agradezco a Dios, el tener y poder amar a mi familia cada día.
Agradezco a Dios, darme la posibilidad de trabajar en seguridad laboral.
Rezo, porque hoy todos seamos conscientes.
13/02/2008
El próximo 20/FEB/2008 entrará en vigencia al Decreto 291/07 (que reglamenta convenio OIT 155), que obliga a todas las empresas a realizar la gestión de la seguridad y la salud ocupacional entre empleadores y trabajadores, así como a crear comisiones de seguridad y salud ocupacional.
Aquellos que aún no tengan información sobre el decreto la pueden obtener en nuestro sitio web o solicitando asesoramiento en Contacto o por los teléfonos (02) 308-0156 o 099-142-528.
11/02/2008
Hemos cerrado un trato preferencial para nuestros clientes con nuestro proveedor de servicios en prevención y extinción de incendios. Para cumplir con la nueva Ley de Tránsito, la cual obliga a poseer un extintor en los vehículos, podrán comprarlos a USD 18 + IVA c/u.
Incluyen soporte vehicular, están cargados con polvo de alta eficiencia y tiene una garantía de 10 años.
Por más información visite nuestra sección de Prevención y Extinción de Incendios y contáctese con NOBLEX. Deberá nombrar a ATAYS para obtener el precio preferencial.
11/01/2008
¿Cómo saber si tiene problemas con la Seguridad?
Responda las siguientes preguntas:
- ¿Cuántos accidentes laborales ocurrieron en su empresa el último año?
- ¿Con qué frecuencia y gravedad ocurrieron?
- ¿En los accidentes se repite el operario, o la máquina o herramienta?
- ¿Cuántas horas dejó el operario de trabajar para ser atendido?
- ¿Cuántos días no concurrió y como afectó el funcionamiento de la empresa?
- ¿Cuánto dinero le costó a la empresa ese accidente?
- ¿Tuvo que desocupar otro puesto para cubrir al operario herido?
- ¿Obtuvo el resultado y calidad que habitual en ese tarea?
- Si no posee seguro: ¿cuánto le costó el trámite ante la aseguradora, en tiempo y en dinero?
- Si afrontó una demanda judicial: ¿cuánto dinero le costaron los trámites, el tiempo y los asesores?
- ¿Cumplió con sus clientes en tiempo y forma?
- ¿Su empresa esta preparada para afrontar un posible incendio?
- ¿Su personal esta capacitado para prevenir o combatir incendios?
- ¿Cree que con sólo tener extintores y bocas de incendio es suficiente?
- ¿Tiene un plan de evacuación y contingencia?
- ¿Conoce a alguna empresa que haya pasado por estas pérdidas?
- Si la conoce: ¿cuánto perdió? ¿El seguro cubrió todos las pérdidas?
- ¿Podría cuantificar su lucro cesante?
- ¿Se vio afectada la imagen de su empresa ante sus clientes? ¿Cree fácil revertir el daño?
- ¿Calculó cuánto dinero suman las respuestas a estas preguntas?
19/10/2007
Desde hace ya algún tiempo, nuestra empresa ha venido difundiendo una filosofía sistémica de la Seguridad, en relación e Interdependencia con la Productividad, la Calidad y el Medio Ambiente. Ello, tanto porque se trata de una tetralogía fundamental para la competitividad de las empresas o el país, como porque existe una gran cantidad de factores comunes que ligan estos tres elementos.
En efecto, a través de la famosa “reacción en cadena”, se demuestra al mundo que la correcta concepción de la Calidad repercute positivamente en el mejoramiento de la Productividad. Al mejorar la calidad, los defectos se reducen porque hay menos errores, menos demoras y obstáculos; y hay mejor empleo del tiempo, de las máquinas y de los materiales.
Por otra parte, no cabe dudas que la Seguridad es un innegable contribuyente a la Productividad, toda vez que los accidentes (no-Seguridades) afectan negativamente al lesionar y mutilar trabajadores, alejándolos del trabajo y al dañar y destruir equipos, interrumpiendo o paralizando procesos.
Y también está demostrada la gran cantidad de factores comunes existentes entre la Seguridad, la Calidad y el Medio Ambiente. Entre ellos destacan el que los tres resultan de “hacer bien las cosas”, son componentes del trabajo, se obtienen en las mismas instancias que se requieren de la prevención para lograrlas. Por otra parte, las causas fundamentales de los problemas de Calidad, Medio Ambiente y de Seguridad… ¡son las mismas!
Todo lo anterior nos hace ver la inconveniencia de las tan comunes causas fragmentarias y separatistas, que en ocasiones se orientan a mejorar la producción, en otras a controlar los costos, a veces a mejorar la calidad y de tanto en tanto a mejorar la seguridad y el medio ambiente. Estas campañas terminan confundiendo a la gente, cambiando periódicamente el foco de atención y las prioridades, cuando en realidad debería haber una sola gran campaña, permanente, todos los días.
A partir del postulado “Hacer bien lo que se debe hacer”, la productividad, la calidad, el medio ambiente y la seguridad, entre otras cosas, resultan de manera natural.
Por eso es que hace ya algún tiempo se acuñó la expresión PROCALSEDADMA, esto surge de difundir estos cuatro conceptos en uno solo, de manera que este nuevo, y cuátridimensional concepto pueda ser incorporado a la mente y a la voluntad de cada persona, independiente de su cargo, rol o actividad que desempeñe dentro de la empresa.
En definitiva, Productividad, Calidad, Medio Ambiente y Seguridad deben ser componentes de una única estrategia y constituir una sola prioridad. Surge, no obstante la necesidad de un modelo que, por una parte exprese los problemas de Productividad, Calidad, Medio Ambiente y Seguridad y sus efectos y, por consecuencia se oriente para la búsqueda de los caminos correctos para prevenirlos.
Explicación del Modelo de Control de Pérdidas
Pérdidas
Es la valoración económica y no-económica de todos los distintos efectos (psicológicos, legales, funcionales, ambientales, etc.), debidos a derroches, defectos y daños. Estas pérdidas podrían agruparse en: humanas, económicas, institucionales, prestigio, competitividad, clientes y mercados, entre otras.
Estas pérdidas son de una cuantía enorme, que afectan significativamente los resultados finales de las empresas y su contexto. Y no es exagerado decir que las quiebras de las empresas como los resultados negativos en “última línea” son en la mayoría de los casos, al insuficiente control de pérdidas por derroches, defectos y daños.
Sólo por este último concepto, daños, y los efectos asociados y derivados, las pérdidas se estiman entre un 5% y un 10% de PBI para los países latinoamericanos, según antecedentes proporcionados por el Consejo Internacional de Seguridad CIAS y otros organismos internacionales. El Instituto de Seguridad del Trabajo, de Chile, ha estimado el costo de los accidentes en un 8% del PBI.
Por su parte, el costo de los problemas de calidad debido a defectos, según el destacado consultor internacional Philip B. Crosby, asciende al 20% de las ventas de la industria manufacturera. Es lo que Crosby llama “el precio del incumplimiento” por hacer mal sus productos y, por ende, tener que rehacerlos. Las empresas, según la misma fuente, destinan el 35% o más de sus costos de operación a realizar cosas equivocadas y a su consecuente corrección.
El costo del derroche es aún mayor, aunque es difícil aventurar cifras por el momento. Pero no cabe dudas que el derroche de energía, de maquinaria, de tiempo, de ideas, de capacidades humanas, de espacio y de cada recurso disponible es enorme. Basta tener en cuenta que al menos el 25% de lo que se hace en las empresas es derroche, puesto que no agrega valor asociado a los recursos de las empresas.
Todas estas pérdidas, debidas a derroches, defectos y daños son, como lo explica un gerente, “Ganancias que la empresa no supo lograr”. En efecto, si estas pérdidas se hubieran evitado, aparecerían agregadas a las utilidades.
Y cuando los márgenes de ganancias son cada vez más pequeños, por efecto de la competencia de los mercados, el control de estas pérdidas constituye la gran oportunidad para mejorar los resultados de la empresa. Los esfuerzos sistemáticos para evitar las pérdidas por derroches, defectos y daños se ha transformado en la parte más lucrativa de los negocios.
Derroches
Son la no optimización del uso de los recursos, ya sea por exceso de uso, o por poco uso.
Defectos
Son las no conformidades con los estándares establecidos para los productos, bienes o servicios.
Daños
Son los efectos debidos a contactos con sustancias o fuentes de energía que superan la capacidad o resistencia límite del cuerpo o las estructuras.
Las pérdidas por derroches, defectos y daños, son resultado de fallas, omisiones, debilidades de los sistemas, programas y procesos. ¡He ahí las fuentes de problemas, y he ahí las fuentes de mejoras!. Actuar en esta instancia equivale a “disolver” los problemas, más que simplemente “resolver” los mismos.
El modelo expuesto nos conduce al origen o fuente de los problemas, y coincide con lo que Philip B. Crosby dice respecto de la Calidad: “Echar la culpa a los trabajadores por la mala calidad no es más que una excusa de la administración, resultado de muchos estudios realizados por expertos indican que invariablemente, por lo menos el 80% de todos los defectos, son problemas que la administración puede resolver, porque están, en realidad, fuera del control del trabajador.”
Conclusiones
- Las pérdidas por derroches, defectos y daños son normalmente de tal magnitud, que comprometen seria y continuamente la sobrevivencia y desarrollo de las empresas.
- Los acontecimientos generadores de derroches, defectos y daños, son producidos por causas comunes que tienen un mismo origen o fuente.
Una gestión que controle en la fuente la generación de actos y condiciones subestándares, inadecuados o mal estandarizados, trae como resultado el mejoramiento de la Productividad, de la Calidad, de la Seguridad y el Medio Ambiente; esto es la PROCALSEDADMA.
08/10/2007
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